MEMORIAS MONOGRAFICAS DE IPAPÜLE
El valle de piedras, la
patria de los vientos, cuna de la libertad binacional del wayuu, el terruño
amado... ¡la provincia de los sueños de nuestros abuelos!
Ipapüle o Ipapure es un Hermoso y
amplio territorio ancestral indígena, de gran tradición histórica entre el
pueblo wayuu.
Ubicación: Se
encuentra ubicado en territorio de la gran nación wayuu, en los limites de la
República de Colombia, Departamento de la Guajira, Municipio de Maicao, Al este
del municipio de Uribia, Al extremo Noreste de la ciudad de Maicao, en la
frontera con la República Bolivariana de Venezuela. Ipapüle Es jurisdicción del
Municipio de Maicao, Ipapüle o Ipapure es el punto más extremo del municipio de
Maicao, en la actualidad es el punto electoral más distante del casco urbano. “Este
corregimiento se localiza en la Alta Guajira, y tiene su figuración en el año
1931 cuando la comisión de fronteras del ministerio de guerra, lo propone como
capital de la comisaria especial de la Guajira, con el propósito de hacer
presencia y ejercer la soberanía nacional en la frontera con el hermano país”.
(Pág. 87, Maicao mi pueblo querido, Luis Guillermo Burgos).
Fundación: Históricamente,
el área tradicional de la etnia Wayuu ha sido la Península de la Guajira, donde
cada clan o grupo familiar posee su propio territorio. El territorio de un clan
esta garantizado por la existencia del cementerio familiar por línea materna, y
esto determina que los sepulcros de nuestro clan y linaje son nuestra escritura
de propiedad territorial. Desde Tiempos remotos, Ipapüle ha guardado con
dedicación a sus hijos, dándole vida y beneficio hasta hoy, conservando intacta
en la memoria de la historia wayuu, testimonios vitales de la primitiva
existencia de nuestro anciano IPAPULE.
Clima: Ipapüle es una
Región con un clima propio de los áridos desiertos Aunque la mayoría de los
días del año se tienen temperaturas entre 39º y 40º, Ipapure continuamente es
refrescado por los agradables vientos elíseos del nordeste, los cuales nos
visitan con altas velocidades.
Identidad fronteriza: El
honorable pueblo wayuu es un grupo binacional por excelencia. La frontera como
límite físico o Confín de un estado es una filosofía impuesta por alijunas,
decisión que un día cualquiera nuestros ancianos, no comprendieron, incluso
durmieron para siempre sin comprenderlo. El ancestral territorio Ipapüle ha
sido dividido entre la República de Colombia Y la República de Venezuela,
fraccionando su identidad, ya no seria solo wayuu, ahora seria wayuu colombiano
o wayuu venezolano. Hasta hoy no se ha podido dividir el pensamiento de los
Ipapüleje’ewalii, (los de IPAPURE), La ubicación geográfica de IPAPURE es
estratégica para tener una vital relación entre Colombia y Venezuela, nuestra
identidad y nuestro pensamiento binacionalista nos permite mantener un
permanente contacto e intercambio Con VENEZUELA, los wayuu somos ejemplo de paz
y armonía ante el mundo, respetando el pacto de perpetua alianza de nuestros
abuelos con su territorio.
Simbolo Territorial: Nuestro
símbolo en Ipapure es un cerro, o una elevación (de 80 o 90 metros sobre el
nivel del mar) llamado Ipapüle, traducido al español es lugar de piedras.No es
rico en frondosa vegetación, pero si en hermosas piedras. El presenta un diseño
que lo traza en un delineado distinto al de los demás cerros del territorio, y,
queda de tal forma que da la impresión de poseer tres pisos. En su parte
posterior presenta una unión con yawaasiro’u el cual se desprende de Ipapüle,
dando desde lejos la impresión de ser dos distintas elevaciones,siendo realmente
uno. El clan, por descendencia generacional es heredad wayuu mediante la línea
matrilineal. Esta estirpe como componente tradicional de su grupo obtiene de
sus miembros la línea de afinidad que permite que todos los miembros se
identifiquen como sucesores de una misma raíz genealógica, heredada por línea
femenina. Los clanes Wayuu se encuentran asociados a un territorio especifico
dentro del territorio étnico el cual se designa como Woümainpa´a, (nuestro
territorio), Por tradición histórica el territorio Ipapüle es provincia del
clan JUUSAYUU Ipapüleje’ewalii. (Los de IPAPURE).
Origen de su Nombre: El
término IPAPÜLE es en lengua wayuunaiki, idioma de los wayuu y traduce “lugar
de piedras”. Este nombre es tomado de la nominación en Wayuunaiki del
cerro Ipapüle, Lugar de Piedras, el cual desde hace miles de años fue llamado
así por sus antiguos habitantes, ya que, en su extremo noreste se encuentra una
formación rocosa llamativa que da la impresión de haber sido organizadas
caprichosamente, o como dice el wayuu akumajuushi. Teniendo en cuenta que el
wayuu, llama los lugares por un símbolo representativo especial para usarlo
como referencia y dar identidad. La comunidad asentada en los alrededores a
este cerro recibe nacionalidad del mismo, y sus habitantes son llamados
Ipapüleje’ewalii, naturales del cerro "lugar de piedras". El
Alijuna en lengua castellana para referirse a IPAPÜLE dice IPAPURE.
Características: Este
territorio se encuentra rodeado de pequeños cerros como; Warüle, Putcherüi,
woluotpana yaichein, Jurülapu, Masiaset, los cuales presentan un diseño
especial en su ubicación, bordeando el territorio en la parte noreste rodeando
así a Ipapüle, sirviendo como muros y limites del territorio. Estos, son cerros
áridos y ninguno tiene vegetación exuberante, son de suelos agrestes y
especialmente el vocablo Masiaset, traduce “el que no tiene agua” indicando así
su condición, otros como Jurülapu tienen apariencia de ser una sola piedra
desde su falda hasta su cima, ya que, no se notan las divisiones entre las
mismas.
Este territorio étnico se
encuentra enmarcado por dos arroyos, uno ubicado hacia el este del poblado, de
gran dimensión; este divide el territorio en dos, separando lo cerros de
Jurülapu y masiaset de los demás cerros. Los arroyos difieren entre si por su
profundidad y causes, el del lado Este cuenta con surcos mas profundos y
concentrados hacia el cause principal, en este encontramos pequeños reservorios
hídricos como; Palaama’ana (lugar Salado), Molokoonosira (risa de los
Morrocones), Iiruwaain (corazón de aceitunas), kotolerama’ana (lugar del
gallo), ko’oishima’ana (lugar de las avispas), etkima’ana (donde la cabeza del
perro,).
Los pozos y cisternas que
abastecen de agua a IPAPÜLE y a sus comunidades en tiempos de verano se
encuentran en esta zona a la que llamamos Wülopükat. El lado Oeste es mas
desplayado y sus surcos son mas llanos, así mismo la vegetación entre ellos es
diferente; mientras al Este es frondosa, con árboles altos, algunas plantas
frutales, en su mayoría de bayas y con un amplio margen de producción, al Oeste
es pobre y menos frondosa, compuesta básicamente por plantas de baja estatura,
espinosas, y en general son trupíllales, dividivi, etc. En cuanto a lo hídrico
en este arroyo encontramos un jagüey llamado Reütama´ana, (hereda su nombre de
un antiguo jabón que usaban para el baño en ese lugar).
Entre estos cerros y los arroyos
encontramos un valle de medianas proporciones donde se encuentran las
viviendas, este es un suelo arenoso de poca vegetación básicamente compuesta por
plantas espinosas y cactáceas los cuales son mayoritariamente tunas y pocas
concentraciones de cardones.(Exactamente, en el epicentro de este valle han
habitado por años, los miembros del clan que tradicionalmente han administrado
los procesos del territorio IPAPÜLE).
Por ser un territorio ubicado en la Alta Guajira es de un suelo semidesértico y los veranos son prolongados, pero, en comparación con lugares que se encuentran mas hacia el este, es mucho mas fresco, su vegetación es mayoritariamente de plantas espinosas (trupíllos, guamacho, tooloichi, etc.) cactáceos (Tunas, Cardones, Pichigüelos, etc.), plantas de hojas pequeñas y de baja altura. Por otro lado encontramos que el suelo es variado, en algunos lugares como Malairo’u, Yotojolooin, y los lugares inmediatamente cercanos a los cerros son de un suelo pedregoso, mientras que en otros es arenoso.
Por ser un territorio ubicado en la Alta Guajira es de un suelo semidesértico y los veranos son prolongados, pero, en comparación con lugares que se encuentran mas hacia el este, es mucho mas fresco, su vegetación es mayoritariamente de plantas espinosas (trupíllos, guamacho, tooloichi, etc.) cactáceos (Tunas, Cardones, Pichigüelos, etc.), plantas de hojas pequeñas y de baja altura. Por otro lado encontramos que el suelo es variado, en algunos lugares como Malairo’u, Yotojolooin, y los lugares inmediatamente cercanos a los cerros son de un suelo pedregoso, mientras que en otros es arenoso.
Población: Su
población es totalmente indígena wayuu, miembros de los grupos claníles:
Juusayuu, Epieyuu, Uliana, Iipuana, Jayaliyuu, Pushaina, quienes guardan entre
todos lazos de filialidad, ratificando así que las rancherías de pueblo wayuu
se conforman de diferentes núcleos familiares, miembros de una misma
descendencia familiar.De los mismos solo unos pocos son bilingües, wayuunaiki –
español, estos han aprendido una segunda lengua como resultado de la
interacción con visitantes alijunas, característica principal de IPAPÜLE, ya
que es reconocida desde tiempos antiguos como hospitalaria y amiga de muchos
alijunas. Solo unos pocos miembros de Ipapüle han podido culminar sus estudios
por lo que debieron salir del territorio y hoy algunos de esos wayuu estudiados
se encuentra fuera de la misma, ellos representan una población mínima entre el
1% y el 2%., otros regresaron y permanecen hasta hoy.
La población adulta o anciana es
minoritaria en comparación con la juventud, pero, su presencia es de gran
reconocimiento e importancia y ello hace que aun se conserven oficios propios
del wayuu, como la caza de conejos, el pastoreo, la manufactura de instrumentos
musicales y artesanías para la indumentaria como mochilas y si’ira (Vestimenta
del hombre) al igual que chinchorros.
Prácticas culturales: Se
conservan prácticas culturales como la importancia de los sueños, los ritos
mortuorios, El respeto a nuestros Muertos, la ceremonia del Encierro a la
doncella, las formas de casamiento, las leyes, uso de la medicina tradicional,
uso de los cantos tradicionales, Uso del vestuario típico de la mujer wayuu;
mantas, sombreros, collares, pañoletas, maquillaje etc.Existen muchos
Ipapüleje’ewalii poseedores de conocimiento sobre etnociencias, naturales y su
entorno. El uso del idioma materno el Wayuunaiki, se mantiene en un 100%.
Labores en el territorio: Formas
de producción económica mantienen Hombres y mujeres que trabajan en el Pastoreo
de sus chivos, ovejos, vacas, ya que es muestra del poder económico, político y
social de las familias en el pueblo wayuu. Los hombres trabajan en ordeñar los
animales, preparar queso, trabajan la elaboración de cotizas (calzado wayuu),
limpiando caminos tradicionales, llevando los animales a beber agua al pozo
caños, arroyos, amansando burros y caballos, o participando en la caza de
conejos, armadillos, zainos. Las laboriosas manos de la hermosa mujer trabajan
en la preparación de comidas típicas, labores propias del hogar, tejidos de
mochilas tejido de hermosos chinchorros con múltiples coloridos y en el cuidado
y la educación de los niños. Antes del invierno todos los grupos familiares
preparan sus huertas y en invierno se activan las áreas de cultivo, se siembra,
maiz, frijol, ahuyama, melón, patilla, millo, aceitunas. Todos trabajan en la
recolección de la cosecha. Los niños son inmensamente felices en el anciano
bosque, recolectando frutos silvestres y bañándose en los arroyos.
Lugares sagrados: Existen
en Ipapüle al igual que en toda la nación wayuu escenarios históricos que dan
vida a los eventos sagrados de esta raza, los cuales consideramos necesarios en
un pueblo ágrafo por tradición, para garantizar y desarrollar nuestras formas
específicas de vida, ante todo como testimonio de pervivencia y defensa
territorial. El principal lugar sagrado de los Ipapüleje’ewalii son los
cementerios familiares, entre más antiguo mayor respeto exige: Entre los
osarios mas antiguos tenemos la cima del cerro Warüle donde reposan los restos
de los primeros Juusayuu. En la loma de Ekiikat en paz descansan los guerreros
que le dieron libertad territorial a su clan. También tenemos a Mmakiapü, donde
las jula’a o los cofres típicos que el pueblo wayuu usa para los difuntos,
adornan los suelos de una extensa porción de este territorio.
Reütama’ana, es un antiguo
arroyuelo donde las hermosas doncellas de Ipapüle solo pueden ir antes del
anochecer ya que el mismo es el hábitat de una poderosa püloüi que se enfada
con quienes perturban sus sueños.
Palaama’ana es respetado por la
infinidad de leyendas que nuestros ancianos guardan de el.
Los restos mortales de una
generación mas reciente, la cual comprende a un tiempo de 800 años
aproximadamente, duermen en eternal descanso en el panteón tradicional de
“Ipapüle, amuuyu laülasükat” o “Ipapüle el sepulcro antiguo” como designamos
todos al camposanto Mayor, propiedad de los Juusayuu de Ipapure.
Referencia Histórica de
Ipapüle: Desde Tiempos remotos los wayuu habitaban en errantes grupos
claníles, los cuales organizados libraban batallas por la defensa de los
territorios habitados ocasionalmente. Un clan destierra a aquellos antiguos
habitantes de lo que hoy comprende el territorio ancestral llamado Ipapüle. Y
estos se establecen en este lugar el cual declaran como territorio conquistado.
Este clan permanece no por mucho tiempo, ya que el clan Juusayuu llega hasta
Ipapüle. Los Juusayuu venían en busca de favorable tierras para su extensa
cantidad de animales y riquezas, lo que les hacia ver muy poderosos, ante
aquellos propietarios de Ipapüle. Haciendo gala de la mansedumbre que
caracteriza el clan Juusayuu, la cual es representada por la Kasiwano’u
(Culebra sabanera), la que describe, a los wayuu mansos de altivez bravía.
Los Juusayuu mandan la palabra y
ofrecen una enorme cantidad de animales, a cambio de la heredad de este lugar.
Los antiguos propietarios aceptan la atractiva oferta, ya que ella le
representaba estabilidad económica y se marcharon dirigiéndose hacia Venezuela.
De los antiguos propietarios de Ipapüle existe hasta hoy evidencias, ya que
permanecían constantemente en guerra con otros clanes y esto les exigía
considerables sacrificios, incluso constantemente cambiaban de clan para
distraer a sus enemigos. Vivian en movilización permanente y en la cima del
cerro de Ipapüle pernoctaban largas temporadas, evidencias de las que hoy
quedan “nejepuse” algunos palos de los cuales colgaban sus chinchorros, y el
“küliki” piedras donde cocinaban durante su permanencia en la cima del cerro
resguardándose de sus enemigos. Ahora Ipapüle seria de propiedad de los
Juusayuu, quienes llegaron con sus familias, sus innumerables animales y toda
su fortuna, y ahora se establecerían en Ipapüle como el clan representativo de
la riqueza y el poder en este territorio. Estos inmediatamente establecen
normas de convivencia pacifica y cualquiera que quebrantare dichos cánones de
seguridad, seria sancionado de acuerdo a los usos y costumbres del pueblo
wayuu.
Existía en este territorio una
singular e incomparable belleza natural que constituía un enorme atractivo a
todos, lo que por supuesto la hacia muy apetecible. Este atractivo lo
constituía, la curiosa posición estratégica de varios cerros alrededor de un
wülopü (arroyo), donde se establecía un largo tramo del mismo, que con su
afluente invernal regaría toda la zona, lo que de antemano garantizaría la
subsistencia de los animales aún en tiempos de sequías prolongadas. Franja del
territorio poseedora de una hermosa y tupida vegetación que para los niños de
hoy es “laüla wülopü” o “el anciano bosque”.
En el tiempo transcurrido, el
clan Juusayuu de Ipapüle se mantiene custodiando su territorio ancestral,
dándole renombre a este ante la gran nación wayuu. La presencia de la Mujer
wayuu en Ipapüle se mantiene en vigor efectivo en las decisiones de esta
comunidad, ilustrando valores axiológicos y comunitarios, conocimiento
importante para el intelecto wayuu, lo que se transfiere de generación en
generación y garantiza la existencia de su grupo como tal.
Uno de sus líderes mas destacado
fue Eleuterio “Yajaira” Paz Juusayuu el cual junto con Clara González Juusayuu,
hija de una de sus tías maternas lo que según la concepción del pueblo wayuu la
convierte en su hermana, estos, gobernaban con gran autoridad y sabiduría a
Ipapüle y sus tradicionales rancherías las cuales desde entonces fueron:
Warüle, Yotojolooin, Jurülapu, Wa’amoü, koushaloüliapü, waito’u, jasai,
namunashitou, asinchapu, mekeralia, alanachon, si’ichulia, aliraa, territorio
de la propiedad de estos donde corrian y se extendían libremente sus
innumerables animales, los que eran administrados por sus “piuna” o siervos.
Los Juusayuu ubican a cada uno de estos, sus criados con cada una de sus
familias, en los distintos puntos que conformaban el territorio de Ipapüle.
Tíos maternos de ellos como
Woome, con la sensatez y la prudencia de los mayores asisten a sus sobrinos en
todos los asuntos de su ancestral Ipapüle. Muschon, Chikitin, hombres guerreros
(hermanos de estos) también les asisten. El liderazgo de los lideres Clara y
Yajaira desde entonces indicaba el perfecto equilibrio que se necesita para
mantener orden en el territorio y en las organizaciones del pueblo wayuu,
liderazgo que llevaron de tal forma a gobernar a un territorio habitado
únicamente por indígenas wayuu el cual dieron a conocer, posesionándolo como un
territorio de reconocida importancia en Colombia y en Venezuela. Estos líderes
gobernaban su ancestral territorio, dotados de dones, condiciones y
características especiales. Yajaira era un destacado guerrero en procura de la
defensa y el respeto de los suyos, montando a caballo supervisaba cada zona de
Ipapüle, monolingüe del wayuunaiki, pero reconocido y respetado por wayuu y
alijunas, su hermana Clara en cambio era bilingüe de esta forma mantenían un
balance en el liderazgo sobre Ipapüle. El liderazgo de estos wayuu educados
únicamente en el seno familiar, habitando en un territorio étnico distante del
casco urbano no fue afectado en todas sus expresiones culturales porque con
sabiduría manejaron la constante dinámica que impone amistad con la cultura de
contacto.
Desde entonces distintas
instituciones del Estado hacen presencia en Ipapure, sus lideres gestionaban
ante el gobierno nacional y ante el gobierno de Venezuela y era considerada
entre las pocas rancherías prosperas de la alta Guajira, que en los años 20 ya
contaba con Centro de Salud, Escuela, cuartel para el ejercito nacional, una
destacada presencia turística y comercial y un gran renombre debido a la alta
posición económica de sus nativos.
De manera destacada se reconoce a
Yajaira del clan Juusayuu de Ipapüle en ser de los primeros pobladores de
Maiko'u hoy Maicao. Registrado por investigadores e historiadores así: “Llegan
de IPAPURE, alta guajira, también en busca de buen sitio, de pastos para sus
animales, el cacique Yajaira (Eleuterio Paz) y su señora Aminta González del
clan Aapushana, que se instalan el la parte oriental que comprende el espacio
entre las calles 13 y 16 sitio denominado Santa Lucia”. (Pág. 27
Compendio Histórico de MAIKOU-MAICAO Manuel Palacio Tiller),
En la reciente creación del
poblado de Maicao Ipapure interviene: “En 1933, se crea el primer puesto
de policía de fronteras con unidades provenientes de Riohacha, Amaiceo e
IPAPURE” (Pág. 43 Compendio Histórico de MAIKOU-MAICAO Manuel
Palacio Tiller). Maicao ejercía desde entonces gran influencia en este
territorio y en sus habitantes,“La noticia de un pueblo comercial fue más
allá…El comercio de Maicao prosperaba…Los licores extranjeros y ranchos se
traen desde IPAPURE, centro de depósito de las mercancías que llegan de Kijolu,
Cojoro en la costa peninsular del golfo de Venezuela.(Pág. 115
Compendio Histórico de MAIKOU-MAICAO Manuel Palacio Tiller).
Algún tiempo después.“El
control al puerto natural de Cojoro por las autoridades venezolanas se
intensifica,Decae el negocio de mercancía extranjera…el poblado IPAPURE ya no
presta garantía, no da seguridad a los comerciantes por la presencia permanente
de la policía de fronteras del vecino país.”(Pag.116 Compendio
Histórico de MAIKOU-MAICAO Manuel Palacio Tiller).
Ipapure despierta gran curiosidad
en los alijunas y por eso…En 1912, los capuchinos propusieron fundar 3
orfelinatos más en la Goajira y otro en la Sierra Nevada, apenas se fundó uno,
a mediados de los años 40 del siglo XX, en Uribia por iniciativa del Comisario,
Mayor Sergio Leyva y dirigido por Hermanas Misioneras. A mediados de los años
40 del siglo XX, el padre José Agustín propuso, sin éxito, la construcción en
IPAPURE y en las sabanas de Jarara en “donde se consiguen guajiroas casi
primitivos” dos orfelinatos. (Pág. 93, Los Guajiros: "Hijos
de Dios y la constitución", Vladimir Daza Villar)
Desde entonces estos guajiros
"primitivos" no permitian quebranto a sus expresiones culturales ya que
incluso no permitieron la total construcción de un internado catolico en
Ipapüle, del que hoy existen cimientos como evidencias de un proyecto
fracasado.
Sus líderes son reconocidos
personajes en la sociedad wayuu como muy amigos de los alijunas amables,
hospitalarios y excelentes anfitriones de estos, pero igual se mantenian firmes
en la convicción de su identidad cultural. “Maicao no pierde su
condición de lugar de tránsito y de tráfico comercial de los comerciantes de la
provincia de padilla que en arrias de burros y mulas venían desde…con tabaco en
rama, y elaborado, panela, maíz, mochilas, chinchorros, hicos, café y partían
rumbo a Maicao, de donde tomaban ruta con destino a Puerto López, nazareth,
bordeando la geografía peninsular para tomar de regreso la flor de la guajira,
Cojoro, IPAPURE y de vuelta a Maicao partían a su lugar de origen”. (Pág.
108,109 Compendio Histórico de MAIKOU-MAICAO Manuel Palacio Tiller).
Yajaira, hombre de prestigio, de
honor y de casta, poseedor de amplio conocimiento cultural y tradicional, de
quien se dice: “Fueron indígenas que se destacaron en todo el sector
por tener liderazgo y un gran espíritu hospitalario. Entre ellos debemos
señalar…el viejo “Yajaira” Eleuterio Paz.” desde aquel
entonces hasta hoy, nuestros abuelos establecieron la provincia de sus sueños
en Maicao, como ruta firme, como itinerario seguro para los miembros de su
clan, y para el futuro de Ipapure.
Doña Clara Gonzalez Juusayuu, con
la sabiduria y la templanza dulce de la mujer wayuu, tiene sus hijos con un
alijuna provinciano llamado Abraham Salas,(Quien en lomo de mula comerciaba por
la alta guajira), de quien tiene sus hijos y sobrinos, (hijos de su hermana):
Ricardo, Román, Ovidio, Domingo, Camilo, Aristides, Roberto,Francia y Anaís
Salas Gonzalez del clan JUUSAYUU de Ipapüle, a quienes encomiendan, la noble
tarea de cuidar a Ipapure y perpetuar su clan en la memoria historica del
pueblo wayuu.
En esta época Ipapüle no se
encuentra en un estado de pureza cultural bsoluta, sus jovenes ya se trasladan
a realizar estudios en las grandes ciudades Colombianas y Venezolanas, algunos
no regresan.
Muchos años después Ipapüle tiene
un descenso, el que después exitosamente logra superar. Aunque en la sociedad
wayuu no existe un poder central, los procesos administrativos referentes a
IPAPURE tienen su espacio en el epicentro del territorio, donde
tradicionalmente era la casa de los abuelos, "shipiapüle
woushi" hoy se ubica la casa de asuntos comunitarios, la
escuela, el centro de salud etc. Y donde por tradición familiar se han tomado
las decisiones más importantes para el territorio.
Ipapure hoy continúa siendo
administrada por los nietos, bisnietos de estos primeros lideres, y de
generación en generación, en sus distintas épocas ha sido gobernada por el clan
Juusayuu, manteniendo así su estirpe y dando vida a la provincia de
los sueños de nuestros abuelos.
El Poeta amigo de Ipapure
escribe: “Ya de regreso, en IPAPULE, el pájaro Utta canta: “Algo
te acompaña que eres de el su única compañía” y volvió a reír, de la vida…y de
ellos mismos, y se despeja el camino a sus espaldas… (Miguel Ángel
López Hernández, premio casa de las Américas cuba año 2000)
Hoy Ipapure inspira a su pequeño
poeta: "La luna llovió en Ipapure lluvia de chocolate, Cayó en
todos los techos y en todas las ventanas Y a todos los niños de Ipapure. Todos
los niños ensuciaron su uniforme de negro chocolate, Yo quiero el más grande,
de la lluvia de chocolate en Ipapure".Ta’ainmajachi Juusayuu (Poseedor
de mi corazón) (8 años, Marzo-2008).
Ipapure hoy sigue a paso firme,
entre paisaje de piedras y de arena, con generaciones nuevas que hemos heredado
las nuves, el viento y las estrellas del ancestral Ipapüle, y llenos de
plenitud vivimos en el terruño amado de nuestros mayores.
Ipapure sigue siendo aún el
valle de piedras, la patria de los vientos, cuna de la binacionalidad wayuu, el
terruño amado...¡La provincia de los sueños de nuestros abuelos!
Escribieron: ANA A. IGUARAN P.
Clan Juusayuu ipajusayu.@YAHOO.ESJISSIS PALLARES IGUARAN Ta’ainmajachi
clan juusayuu Tainmajachi@hotmail.com MARLON JOEL PALLARES P. Docente de
Ipapure marpayapo@hotmail.com, WILMER JOSE
IGUARAN Clan Uliana Docente de Ipapure ulianakai@gmail.co

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